El reto
El proceso heredado para consultar el Reporte de Crédito operaba como una "caja negra" carente de visibilidad del
estado del sistema. La interfaz estática no informaba al usuario sobre su avance, generando una fricción crítica
donde el servicio se cobraba sin concretar la entrega del producto. Al mismo tiempo, la falta de una arquitectura
estructurada impedía al equipo de Producto y Desarrollo rastrear métricas, identificar puntos de abandono y
optimizar la tasa de conversión. El reto principal consistió en transformar un funnel obsoleto en una experiencia
transparente, ágil y medible: reestructurar la arquitectura de la información para eliminar la incertidumbre del
usuario, reducir la carga cognitiva en la validación de identidad y dotar al negocio de trazabilidad en tiempo
real.